Home  São Paulo (Brasil), 9 a 12 de octubre de 2005

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Etnocentrismo y andropocentrismo

Opinión

Etnocentrismo y andropocentrismo

Por María Suarez
Cuando las feministas indígenas - sean maya guatemaltecas o brasileñas de la
amazonia - toman la palabra, el conjunto del feminismo es interpelado a
recordarse del entorno vital que es el conjunto de nuestro planeta.

Así sucedió esta mañana en una de las actividades, el dialogo critico
sobre etnocentrismo que tuvo como panelistas, entre otras a Carmen Victoria
Alvarez, Grupo de Mujeres Maya Kaqla, feministas mayas de Guatemala.

Carmen Victoria se dirigió a las más de 1, 250 participantes de la región
recordando que el androcentrismo tiene una relación con otra forma de
injusticia: la forma como valoramos el resto de la naturaleza, como inferior a
la especie humana. Eso es lo que se conoce como andropocentrismo.

Es lógico que en un evento como el 10 Encuentro Feminista, que tiene como tema
central el ?Feminismo y la Democracia?, los debates se centren en asuntos
de justicia social. ¿Pero es necesario preguntarse a que lógica responde
eso?

El feminismo, especialmente el eco feminismo radical en la región, nació
reivindicando la superación de la fragmentación entre humanas y humanos con
el conjunto de la naturaleza como una cuestión paradigmática.

El eco-feminismo introdujo una visión no dualista, holística, de la sociedad y
de la naturaleza, incluida la naturaleza humana. Aprovechado los
descubrimientos de la ecología social, promueve la participación activa en las
luchas
sociales, ambientales, por la paz y la justicia social, en donde los
problemas ambientales tienen que ser armonizados con los problemas en las
relaciones
humanas.

El eco-feminismo sostiene que las raíces de la crisis social y ecológica
actual tienen su origen en el patriarcado, que precede aún al capitalismo
depredador,
y que ha creado, recreado y reproducido desde entonces, una cultura
androcéntrica estructurada entorno a los conceptos de dominación, conquista y
jerarquía que atraviesan y determinan el desarrollo social.

El ecofeminismo destaca la experiencia histórico-social y cotidiana de las
mujeres como personas dedicadas al cuidado, con un fuerte sentido de unión con
la naturaleza. Propone una ética del cuidado en el centro de los problemas de
la relación entre humanos y humanas y con las demás especies. No acepta el
determinismo biológico que reduce la explicación de la dominación masculina
a motivos biológicos, con lo cual ha desafiado las nuevas tendencias
geneticistas, y propone la búsqueda de nuevos paradigmas de desarrollo
armónico entre las sociedades y el medio ambiente.

La eco-feminista y teóloga, Ivonne Guevara en Brasil, lo coloca así: "El eco
feminismo como pensamiento y movimiento social se refiere básicamente a la
conexión ideológica entre la explotación de la naturaleza y la explotación
de las mujeres al interior del sistema jerárquico patriarcal. "El eco
feminismo como pensamiento y movimiento social se refiere básicamente a la
conexión ideológica entre la explotación de la naturaleza y la explotación
de las mujeres al interior del sistema jerárquico patriarcal? el
eco-feminismo puede ser considerado como una sabiduría que intenta recuperar
el ecosistema y las mujeres."

En ese mismo sentido, las mías de 5,000 mujeres del mundo que se congregaron en
la Carpa Planeta Femmea en Río de Janeiro en 1992 en el marco de la Cumbre de
la Tierra de la Organización de Naciones Unidas (ONU) declararon en aquella
ocasión que ?nuestros cuerpos son nuestro primer ambiente? cerrando otra
brecha: las que se coloca entre nuestros cuerpos y el entorno.

Ahora, 13 años después, las feministas indígenas nos vienen a recordar que
esa liga continua siendo clave, colocando el tema del etnocentrismo en su
ideología supremacista, con esa misma expresión en relación a las mujeres y
el resto de la naturaleza.

Cabe preguntarnos si la radicalización del feminismo en sus luchas por los
derechos y la salud sexuales y reproductivos de las mujeres y hombres va a
recuperar en liga significativa.

Tal vez este es un tema que debe formar parte de las deliberaciones del 11avo.
Encuentro, sea donde sea que se realice dentro de 4 años. Dicho sea de paso,
el tiempo apremia. El Planeta nos sigue gritando en todos los ?fenómenos
naturales? que evidencian que la crisis actual es una crisis de ?nicho
vital? donde humanas y humanos estamos amenazados de no poder seguir viviendo
en este Planeta si no cambiamos pronto las conexiones y prioridades.

Carmen Victoria lo sabe y nos lo recordó hoy. Mientras ella hablaba, las
poblaciones indígenas pobres de su país, Guatemala, enfrentan los estragos
del Huracán Stan y la irresponsabilidad de su gobierno. La Coordinadora
Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) reportó recientemente
que el huracán provocó la muerte de 508 personas, 97 heridos, 337
desaparecidos
(otras fuentes hablan de un millar), 97 mil 872 damnificados y 84 mil 949
albergados en 255 instalaciones. Otros datos oficiales refieren que en el
sureste de México, Guatemala, El Salvador y otras naciones de Centroamérica,
el paso del meteoro Stan dejó una estela de alrededor de 600 fallecidos, así
como un millón 563 mil 250 damnificados por las lluvias.
Igual suerte corren las poblaciones negras de Nueva Orleáns desde que fue
diezmada por los estragos de ?Katrina? y la política de Bush que tenía
casi toda la Guardia Nacional del país en Irak, por l oque no estuvo presente
para acudir ala poyo del as propias poblaciones des u país. Las victimas suman
1619 directas, 321 indirectas, e incluso más; 29.000 desaparecidos. Se estima
que más de 10.000 podrían estar muertos.
Esos constituyen tan solo dos ejemplos, entre tantos en el mundo actual. El
tiempo apremia. El feminismo no puede abstraerse de su entrono.

María Suárez Toro, RIF/FIRE


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